Como si no fuese lo mismo ¿no? Esta curiosa pregunta escuche ayer en el Pizza Jardín de Majadahonda. Resulta que a la hora de formular la pregunta uno de los interlocutores identificó a Q7 como una marca y no como un modelo de Audi.

Gracias a Andrés Cuneo (profesor de ESADE) estamos conociendo el espectro relacional de las marcas, y la pregunta que escuchamos ayer nos acercó al vínculo entre marcas y submarcas. Probablemente el modelo Q7 de Audi incorpora una personalidad y energía que alimenta de nuevas asociaciones a la firma bávara, resultando más diferenciada y significativa para los clientes. Por ello Audi alimenta este equilibrio con modelos como el TT o el Allroad que le nutren de nuevas percepciones sin renegar de su imagen de calidad y fiabilidad.
Poseer un Cayenne, un Beetle o un SLK representa para sus clientes algo más que conducir un Porsche, un Volkswagen o un Mercedes. Además a estas marcas les permite, bajo el respaldo de sus valores “incunables”, identificar sinergias y ampliar su inicial posicionamiento.
borjaime
One Comment
Comments RSS