Cuando decidimos hacer un patrocinio estamos buscando normalmente reforzar una serie de valores que tiene nuestra marca y que comparte con aquello que patrocinamos.
Este es el principal punto cuando nos planteamos pagar dinero para patrocinar algún tipo de evento. Podemos intentar aprovechar el evento para intentar apalancarnos en unos valores que no teníamos hasta entonces y que queremos para nuestra marca. Pero estoy hay que hacerlo con cuidado.
Coca-Cola puede patrocinar espacios deportivos con su propia marca o con Aquarius, pero no lo haría con Fanta probablemente. Cada marca tiene una serie de valores y/o atributos que le marcan si podrá aliarse con otras o no.
Hace años escuché que cuando nos planteamos aliarnos con otra marca, lo importante es la cultura (atributos/valores) y no el tamaño.
Vemos ejemplos a diario que parecen no tener claro esto. Un ejemplo fue el anuncio de Lidl en el que aparecía Sergi Arola. No es fácil encontrar los puntos en común de estas dos marcas. A Lidl le puede servir para intentar conseguir atributo de calidad, pero a Sergi Arola ¿Para qué le sirve? Si la calidad no es cara, ¿Por qué cobra lo que cobra en sus restaurantes? No es coherente.
El otro día fuimos al concierto de Cadena 100 y podíamos ver este patrocinio:
En un concierto puede tener sentido ver patrocinios de Coca Cola y de Mahou, pero ¿Qué pinta Calvo ahí?
Muchas veces son acuerdos que promueven los directores generales para ver su marca ahí. Obviamente un concierto solidario es un juguete muy bonito de tener, pero hay que tener claro el tipo de patrocinio que queremos hacer.
En este caso desconozco el objetivo, lo que tengo claro es que ayudar en este tipo de eventos es muy elogiable.
Si no queremos prostituir nuestras marcas, debemos cuidar todos los puntos en los que ponemos nuestro logo, no cualquier acto es susceptible de patrocinio por nuestra parte.
¿Qué os parece? ¿Os suenan casos raros de patrocinios?
borjaime
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