Hemos dicho muchas veces que cuando realmente se consigue fidelizar clientes es cuando hemos metido la pata. Equivocarse es humano, y rectificar, de sabios. Podemos diseñar una experiencia que sea especialmente relevante para nuestros clientes, pasar años construyendo la relación y “cagarla” a la primera de cambio. En los momentos duros es cuando tenemos que demostrar que somos lo que…