Existen ciertos tipos de rituales que no debemos menospreciar en la empresa. Uno de ellos es el de consumir nuestro producto o servicio.
De la misma forma que existen rituales de santería, deben existir rituales a la hora de consumir.
A la mente nos vienen ejemplos tan clásicos como estos:
Este tipo de acciones deben estar orientadas a crear verdaderos rituales, experiencias que nuestros clientes deben vivir cuando consumen nuestros productos.
Si queremos ser “descanso” o “fuera estrés”, que mejor que incluir en nuestros pasos algo como:
1. Quitate los zapatos y ponte las zapatillas de casa
2. Quitate la corbata
…
Estos rituales pueden ayudarnos a reforzar nuestra experiencia. Si somos capaces de mantener la coherencia con nuestra marca y la experiencia que queremos trasladar, apoyaremos aquello que queremos transmitir y estaremos más cerca de apropiarnos del momento que buscamos en la mente del cliente. Sería nuestro momento en su mente.
¿Vamos a desaprovecharlo? ¿Qué os parece? ¿Recordáis más ejemplos?
borjaime
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