Hay algo que parece que no tenemos asumido del todo. No diseñamos productos ni experiencias para nosotros mismos, ¡Lo hacemos para nuestros clientes! Pensamos en nosotros antes que en nuestros clientes. ¿Somos público objetivo de nuestra marca? Entonces, ¡¿Como queremos mirarnos en ese espejo?! Como mucho podremos ponernos en la piel de nuestro target, lo que exige un gran ejercicio…